René Escobar y los valores en la educación

¿Cómo debe ser todo buen empresario? Según René Escobar, quien fundó uno de los despachos de asesoría fiscal de mayor crecimiento, en México, debe cultivar tres rasgos esenciales: la honestidad, que es la base de la relación del empresario con sus clientes o socios; la ética, que lo debe mantener siempre en el terreno de la legalidad, y el profesionalismo, hacer las cosas bien, sin pretextos ni excepciones.
Esas tres características, René Escobar calcula, pueden llevar a su despacho a las metas que se ha puesto (la principal: que en unos cinco años sea el despacho más grande en su tipo, en México). Pero también hay un elemento de “buen comportamiento laboral”, en el interior de su negocio.
“Yo quiero que la gente que trabaja conmigo tenga la camiseta bien puesta. Yo siempre estoy dispuesto a apoyarlos, a ver por ellos. Quiero que mis colegas y empleados se sientan cerca de mí; no quiero que me vean como un jefe inalcanzable. Somos familia”, explica.
Familia, decencia, honestidad… Palabras que René Escobar quiere que estén presentes siempre en su vida. Esa aspiración tiene que ver bastante con el ambiente que vivió en sus años de formación profesional. Escobar estudió Administración de empresas en laUniversidad Anáhuac. En su alma máter comprendió el verdadero significado de la educación: la transmisión de valores éticos. Eso trasciende a lo puramente académico, a lo técnico.
La enseñanza de la moral, opina, debe ser uno de los renglones más importantes en la renovación educativa en México. Hay más: las ganas que René Escobar tiene de tender una mano a la sociedad se expresan en la Fundación EB, que se encuentra en fase de desarrollo. El organismo de ayuda, creado desde cero por iniciativa solitaria de Escobar, busca dar soporte económico a todos aquellos deportistas mexicanos de bajos recursos.
“Gracias a la fundación, los atletas que tengan el don podrán enfocarse por completo al deporte, sin preocupaciones económicas o de ningún tipo, espero. Soy el principal promotor, sí, pero la fundación está abierta a apoyos externos. Con ella quiero lograr una huella personal, profunda”, relata Escobar.
¿Y por qué la beneficencia enfocada en el deporte? Es simple: René Escobar practicó durante bastante tiempo las disciplinas del triatlón. Es un mundo por el que tiene una afinidad vocacional, y comprende muy bien las necesidades tan grandes, y lo sacrificios tan costosos, que todo deportista serio enfrenta en su desarrollo.